¿Feminismo y machismo? Una mirada desde el tantra

Todos, por más feministas o machistas que nos consideremos, tenemos una energía masculina y femenina. 

Aprender a reconocer qué energía está más elevada o dominando, es la manera de empezar a trabajar en nosotros para estar en equilibrio y en armonía.

Y es aquí donde el tantra juega un papel increíble, ya que uno de sus propósitos es reconectar la energía femenina y masculina, es buscar un balance entre el fuego y el agua, el día y la noche, el sol y luna, el ying y yang. 

¿Qué nos dice la sociedad?

La sociedad nos ha dicho que si dejamos salir nuestras emociones, si somos tiernos, dulces o amorosos… es debilidad, falta de fuerza y que esto es de las mujeres.

Por otro lado, también se nos ha dicho que la fuerza, el poder, la no expresión de sentimientos es sinónimo de masculinidad y de firmeza. 

Qué polaridad en la que hemos estado, a unos se les restringe expresarse, se les invita a contenerse y a verse como un roble siempre; mientras que a otros se les dice que son demasiado sentimentales.  

¿De qué nos ha servido esta polaridad? De nada, nos ha distanciado los unos de los otros, nos ha llevado a juzgar o criticar, nos ha alejado de ver al otro como un ser sintiente como tu o como yo. 

Afortunadamente, hoy el mundo se está abriendo a la espiritualidad, a la reconexión con el ser interior y aquí es donde el Tantra toma un rol supremamente importante como guía en la unión entre la energía masculina y femenina. 

¿A qué nos invita el tantra?

El universo está compuesto por dos fuerzas energéticas en constante atracción, la femenina y la masculina. Por ejemplo, en el hinduismo se habla de Shiva y Shakti, en física de carga positiva y negativa. Hay una energía que da y otra que recibe. 

En tantra se habla de energía femenina y masculina. Aquí no me refiero a genero, de si eres mujer, hombre, homosexual, bisexual, etc; estoy hablando de algo más sutil y profundo. 

Cada ser humano está compuesto por las dos energías, inclusive, durante el día podemos sentir cómo fluimos entre ellas. 

Si nos levantamos con deseos de lograr un propósito, estamos más conectados con la energía masculina. Si un día queremos regalar abrazos y amor, estamos más desde el lado femenino. 

Sin embargo, sucede que a veces ni nos damos cuenta de qué energía está predominando y al dejaros llevar por una de ellas,  es cuando empezamos a sufrir, a estar en desbalance y a caer en los juegos de la mente y del ego. 

La invitación del tantra es empezar a observarnos y a ser testigos de cómo están nuestras energías y así vibrar con más armonía. 

Pistas para reconocer qué energía está predominando en tí:

Energía femenina:

  • Dar y recibir amor
  • Compartir
  • Fluir constantemente, es apertura al cambio continuo
  • Pasividad o serenidad

Energía masculina:

  • Enfoque en el propósito y en la dirección.
  • Monotarea
  • Estabilidad ante cambios
  • Racionalidad
  • Actividad o movimiento

¿Para qué nos sirve reconocer la energía femenina y masculina en nuestra relación de pareja?

Para conocernos de forma individual y como pareja. 

Estar alineado(a) con las dos energía te permitirá recibir y entregarle amor a tu pareja, tener un propósito en común, compartir momentos y experiencias, sobrellevar las situaciones complicadas, mantener serenidad en medio del caos, pero también actividad y movimiento para crecer como pareja. 

Si comprendieramos esto empezamos a mostrarnos como somos, sin miedo, sin pensar en el que dirán, dejaríamos las máscaras que tanto sufrimiento nos causan. Dejaríamos de creernos  muy feministas o muy masculinos. 

El tantra, nos abre las puertas a este descubrimiento, a reconocer qué escondemos cuando nos dejamos llevar por el masculino o femenino. Esto es clave para construir una relación de pareja basada en la confianza, el amor y en una evolución constante.

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